Acolitado
Luz, incienso y orden ante nuestros Sagrados Titulares: el cuerpo de acólitos precede a cada paso el Martes Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.
- Salidas
- Martes Santo · Viernes Santo · Domingo de Resurrección
- Ante cada paso
- Pertiguero, ceroferarios, turiferarios y naveta
- Ciriales
- 8, en dos parejas por paso
- Enseres
- Hijos de Juan Fernández (Sevilla), 1993
Servir ante el Señor y su Madre
El acolitado es uno de los servicios más antiguos y hermosos de la liturgia. En la estación de penitencia, el cuerpo de acólitos camina justo delante de cada imagen: ilumina a nuestros Titulares con la luz de los ciriales y perfuma su paso con el incienso, como signo de la oración de la Iglesia que sube hasta Dios.
Anunciado por las bocinas que portan los nazarenos, cada cuerpo de acólitos avanza ordenado por el pertiguero y forma, junto con el paso, uno de los momentos más solemnes del cortejo. Los más pequeños de la Cofradía pueden iniciarse como monaguillos.
Quién es quién
Pertiguero
Se sitúa en el centro del cuerpo de acólitos y, con golpes de pértiga en el suelo, transmite las órdenes a los demás acólitos, sobre todo a los ceroferarios.
Ceroferarios
Portan los ciriales con cera del mismo color que el paso, alzados mientras el paso lo esté. Forman dos parejas ante cada imagen.
Turiferarios
Llevan los incensarios detrás de los ceroferarios, justo antes de la imagen, perfumando y purificando su caminar.
Naveta
Un acólito situado entre los turiferarios porta la naveta, el recipiente de plata con el incienso y su cucharilla en forma de concha.
Bocinas
Delante del cuerpo de acólitos, las bocinas anuncian la llegada de la imagen, como en los antiguos cortejos.
Formación litúrgica
Servir en el altar y en la procesión pide conocer lo que se hace y por qué. La Cofradía acompaña a sus acólitos con apuntes de formación litúrgica basados en la constitución Sacrosanctum Concilium del Concilio Vaticano II, que presenta la liturgia como «la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza».
Antes de cada salida se organizan los turnos de mañana y tarde y se reparten los puestos de cada cuerpo de acólitos.
¿Quieres ser acólito o monaguillo?
Cualquier hermano puede solicitar un puesto en el cuerpo de acólitos. Rellena la solicitud y te llamaremos antes de la Semana Santa.