La Hermandad desea trasladar, en primer lugar, su cercanía a todos sus hermanos y expresar su deseo de que el terremoto registrado durante la noche del 14 al 15 de agosto no haya ocasionado daños personales ni materiales.
Tras una primera evaluación en la Santa Iglesia Catedral, donde se encuentra el Señor de la Humildad, y en la Iglesia de Santa Cruz la Real, donde reciben culto la Soledad de Nuestra Señora y el Dulce Nombre de Jesús, se nos ha comunicado que nuestros Sagrados Titulares no han sufrido daño ni desperfecto alguno a causa del seísmo. A lo largo del día se llevará a cabo una revisión más exhaustiva que permita confirmar plenamente su estado.
La Hermandad expresa también su solidaridad y cercanía con todas las personas, hermandades, comunidades religiosas y templos que hayan podido verse afectados, y se pone a su disposición para cuanto pudiera ser necesario.
Elevamos nuestras oraciones al Señor de la Humildad, a la Soledad de Nuestra Señora y al Dulce Nombre de Jesús, rogándoles que nos amparen, nos protejan y nos acompañen siempre ante cualquier circunstancia.